
Táchira: Isaías Murillo, el niño torero que despertará pasiones en Táriba
Con apenas 10 años, el joven aspirante ya cautiva por su manejo de los tiempos y se prepara para su presentación formal en el marco de la Feria de la Consolación.
Con la mirada fija en el horizonte de gloria que ofrece el ruedo, Isaías Murillo ha dejado de ser solo un niño que sueña con la seda y el oro para convertirse en una realidad que asombra. A su corta edad, ya sabe lo que es sentir la mirada del animal; primero, en la clase práctica magistral dictada por el diestro Jesús Enrique Colombo en la Monumental «Hugo Domingo Molina» de San Cristóbal, y recientemente en la placita de tientas del Polígono de Tiro, donde exhibió una asombrosa madurez para interpretar el manejo de los tiempos y las distancias.
Este «imberbe soñador» Hijo del novillero en retiro, el tachirense Miguel Murillo, lleva el toreo en la sangre. Isaías fue inoculado por el «gusanillo» del arte de Cúchares desde muy temprano, ya los cuatro años bajo la guía de su progenitor daba los primeros lances con el capote y la muleta. Su formación ha escalado peldaños académicos asistiendo a la Escuela Taurina «César Faraco», allí, bajo la tutela del Maestro Gerson Guerrero y el apoyo de profesionales como Gregorio Torres «Maravilla», Antonio Suárez y sus propios compañeros de aula, entre otros, se está puliendo —cual orfebre con su joya más preciada— a este jovencito que respira tauromaquia.
Un cartel de lujo para un debut esperado
El compromiso en Táriba no es menor. Isaías Murillo compartirá escenario en un cartel de gran interés que encabeza el Maestro José Cariel «El Amarillo», junto al mexicano José María Pastor, el novillero Reinaldo Gil «El Táriba», el novillero sin caballos Santiago Guerrero y el aficionado práctico Arnold Miranda.
Para su padre, este paso es fundamental: «Es un avance enorme presentarse de manera formal en un festival de esta seriedad; le servirá de preparación para seguir forjándose y, por qué no, buscar en un futuro cercano el camino hacia España, la meca del toreo mundial».
La cita en la Feria de la Consolación será la oportunidad perfecta para que la afición sea testigo del nacimiento de una promesa que, con apenas una década de vida, ya camina con la prestancia de quien ha nacido para ser torero.
Por: Carlos Alexis Rivera CNP 10746