
El balón ya rueda: México y Corea del Sur imponen su ley en el arranque en la copa mundial de futbol 2026
El torneo más grande de la historia de la FIFA ya está en marcha. El pasado jueves 11 de junio de 2026 quedó grabado en las páginas doradas del balompié tras el inicio de la Copa del Mundo en Norteamérica. Con el nuevo formato extendido de 48 selecciones y un calendario de 104 compromisos, el Grupo A abrió los fuegos de una jornada inaugural llena de emociones, intensidad y un marco tecnológico impecable en territorio mexicano.
El mítico Estadio Azteca se convirtió en el epicentro del planeta fútbol al ser el primer recinto en albergar tres inauguraciones mundialistas. La velada no defraudó, entregando drama en la cancha y un estreno inmejorable para los anfitriones locales.
Un debut de fuego y la victoria de «El Tri»
En el partido inaugural, la selección de México venció 2-0 a Sudáfrica en un compromiso marcado por el fervor de casi 83,000 espectadores y un trámite ríspido que terminó en un festival de tarjetas.
El marcador se abrió temprano, a los 9 minutos, cuando Julián Quiñones aprovechó un error en la salida de la zaga africana para batir al guardameta Ronwen Williams. En la segunda mitad, tras la expulsión del sudafricano Yaya Sithole, el experimentado Raúl Jiménez sentenció las acciones con un certero cabezazo al minuto 66, sellando los primeros tres puntos para la escuadra dirigida por Javier Aguirre. El cierre del partido fue tenso, registrándose dos expulsiones adicionales: Themba Zwane por la visita y el capitán mexicano César Montes en el tiempo de descuento.
Más tarde, en el Estadio de Guadalajara, se completó la actividad del Grupo A con una notable remontada de Corea del Sur, que derrotó 2-1 a la República Checa. A pesar de que el conjunto europeo plantó cara, los asiáticos reaccionaron en el complemento con anotaciones de Hwang In-beom (66′) y Oh Hyeon-gyu (79′) para subirse al liderato compartido de la zona.
Análisis: La trascendental importancia del triunfo mexicano
Para la Selección Mexicana, el resultado obtenido en el Estadio Azteca va mucho más allá de sumar tres unidades en la tabla de posiciones. Históricamente, los torneos cortos y de máxima presión no perdonan los tropiezos en el debut; ganar el primer partido representa un bálsamo de confianza indispensable.
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Estabilidad y control del Grupo A: Con el nuevo formato de competición, asegurar los puntos en casa ante un rival físico como Sudáfrica le permite al cuadro azteca afrontar las siguientes jornadas con margen de maniobra táctica y menor presión mediática.
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El factor anímico de la localía: México comparte la organización del torneo junto a Estados Unidos y Canadá, pero la mística del Azteca genera una exigencia única. Iniciar con paso firme valida el proceso del cuerpo técnico y cohesiona de inmediato a la plantilla con una afición volcada por completo al proyecto mundialista.
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Manejo de la adversidad: A pesar de las fricciones y la baja obligada de su central titular, César Montes, para el próximo encuentro, el equipo demostró oficio y contundencia para amarrar un resultado que inyecta calma de cara a los retos de mayor calibre que depara el torneo.


