NASA: La tierra se movió más de cuarenta centímetros tras terremotos en Venezuela

NASA: La tierra se movió más de cuarenta centímetros tras terremotos en Venezuela

Gracias a tecnología de radar, se hizo un mapa que muestra cómo se deformó la superficie en el norte del país

La Tierra se movió hasta más de un pie tras terremotos en Venezuela según la NASA

Debido a que el dispositivo observa la Tierra con un ángulo de inclinación de 40 grados respecto a la vertical, los resultados muestran una combinación de movimientos verticales (hundimientos o levantamientos) y desplazamientos horizontales,

La escala cromática de la imagen facilita la lectura de las deformaciones:

Tonos azules: indican sectores donde el terreno se desplazó y se acercó hacia el satélite.

Tonos rojos: representan áreas de la superficie que se alejaron del sensor.

Tonos amarillos y verdes: señalan desplazamientos de menor magnitud.

De acuerdo con los datos preliminares, la escala sugiere variaciones y deformaciones que alcanzan hasta los 40 centímetros (15 pulgadas) en ambos sentidos, originadas en el momento de la ruptura sísmica.

Identificación de rupturas en el sistema de fallas venezolano

El análisis visual revela un contraste entre las zonas azules y rojas en la franja comprendida entre Puerto Cabello, Maracay y las costas cercanas a Vargas y Caracas. Este patrón gráfico es característico de las rupturas en fallas geológicas, donde los bloques de roca situados a ambos lados de la fractura se mueven en direcciones opuestas al liberarse la energía acumulada.

La deformación registrada se extendió a lo largo de una amplia sección del litoral central de Venezuela. Este comportamiento confirma que los dos terremotos afectaron de manera directa al sistema de fallas activas del norte del país, zona donde interactúan las placas tectónicas del Caribe y de Suramérica.

Limitaciones técnicas y validación de los datos

Los autores del estudio señalaron que las mediciones presentadas son relativas, ya que muestran la diferencia neta entre los dos pases del satélite y carecen de una calibración respecto a un punto fijo de referencia en tierra.

Asimismo, los datos se encuentran en fase preliminar y no han sido validados de forma definitiva, por lo que el mapa funciona como una guía para localizar las áreas de mayor afectación superficial.

La precisión del radar puede verse atenuada en sectores con vegetación densa o por factores ambientales que interfieran con la señal. No obstante, los geólogos utilizan este tipo de insumos para estimar el tramo de falla fracturado y evaluar la redistribución de los esfuerzos tectónicos en la región.