
Mano dura en la frontera: Presidente De La Espriella declara objetivo militar a grupos criminales en Colombia
En un movimiento estratégico y de alto impacto político, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aterrizó este miércoles en Cúcuta con una consigna clara: recuperar el control de la convulsa zona limítrofe con Venezuela. Durante su visita a la capital de Norte de Santander, el mandatario electo sostuvo intensas jornadas de trabajo con las principales autoridades regionales y representantes de los gremios empresariales, al tiempo que lanzó una advertencia definitiva que redefine la política de seguridad territorial.
Alianza institucional y gremial para reactivar la región
La agenda de De la Espriella inició con una mesa técnica en la que participaron alcaldes de la zona metropolitana, el gobernador del departamento y líderes de las cámaras de comercio locales. El objetivo central del encuentro fue articular esfuerzos para frenar la asfixia económica provocada por la extorsión y el contrabando, flagelos que golpean con fuerza al sector productivo formal en la frontera.
Los representantes empresariales expusieron la urgencia de garantías jurídicas y de infraestructura, ante lo cual el nuevo Ejecutivo se comprometió a implementar incentivos de reactivación, condicionados estrictamente al restablecimiento del orden público.
«Aquí va a haber sometimiento»
El punto álgido de la jornada llegó durante la rueda de prensa oficial, donde el presidente electo marcó una distancia radical con las directrices del gobierno saliente. De la Espriella fijó un ultimátum abierto y declaró como objetivo militar prioritario a los cabecillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del Frente 33 de las disidencias de las FARC, estructuras señaladas como responsables de la crisis humanitaria y de seguridad que azota a la subregión del Catatumbo.
«Es un mensaje importante de lo que nunca vamos a construir, que es un proceso de paz total basado en la connivencia con los grupos criminales; aquí va a haber sometimiento», enfatizó el equipo de gobierno del mandatario electo, delineando la doctrina de «mano dura» que caracterizará su gestión a partir del próximo 7 de agosto.
Con este despliegue en Cúcuta, De la Espriella deja claro que Norte de Santander y el corredor fronterizo será el epicentro de su primera gran ofensiva de seguridad, enviando un mensaje directo tanto a la insurgencia interna como a las dinámicas transfronterizas del vecino país.