
Decretado día de júbilo en Venezuela por triunfo ante EEUU en el mundial de Beisbol
Venezuela al fin logró asir el trofeo del Clásico Mundial de Beisbol. Exactamente 20 años después del primer torneo, tras momentos difíciles, eliminaciones y tragos amargos, este martes Omar López y sus muchachos alcanzaron la gloria: Ser los monarcas mundiales.
Largas noches, lesiones —como la de Pablo López— y permisos negados —como los de José Altuve y José Alvarado— forjaron el carácter de un equipo que aprendió a sobreponerse a la adversidad. Esa resiliencia los llevó a derrotar 3 carreras por 2 a Estados Unidos en un duelo electrizante, definido por Eugenio Suárez con un doble en el noveno inning que rompió la paridad.
Eduardo Rodríguez protagonizó, probablemente, una de las mejores actuaciones de su carrera. El zurdo se fajó durante 4.1 innings, en los que permitió apenas un imparable y ponchó a cuatro rivales.
“Este es un sueño, aún no asimilo este momento. Probablemente mañana me daré cuenta de que somos campeones del mundo”, expresó Omar López, abrazado con su familia. “Lo logramos. Estamos felices porque pudimos unir a un país. Hoy toda Venezuela celebra este título”, agregó el estratega, quien reiteró que este será su ‘último baile’ al mando de la selección en Clásicos Mundiales.
Venezuela dominaba la pizarra 2-0 y el juego transcurría sin mayores sobresaltos, hasta que en el octavo inning Bryce Harper conectó un cuadrangular de dos anotaciones para igualar el marcador y añadir dramatismo al encuentro.
Pero en el noveno capítulo apareció el héroe. “Solo le pedí a Dios tomar un buen turno”, confesó Eugenio Suárez sobre su turno decisivo. Su doble al jardín izquierdo llevó al plato a Javier Sanoja —quien entró a correr por Luis Arráez, tras negociar boleto y estafarse la intermedia— con la carrera de la victoria. “Pude poner la pelota en juego. Es un momento maravilloso. Este equipo se preparó para esto, para ser campeón”, sentenció Suárez sobre su conexión ante Garrett Whitlock.
MAIKEL GARCÍA, EL MÁS VALIOSO
El antesalista de la selección nacional, Maikel García, fue reconocido como el Jugador Más Valioso del torneo tras convertirse en una de las piezas más consistentes y determinantes del lineup venezolano. “El Barrendero” firmó una destacada actuación ofensiva, dejando promedio de .385, con un cuadrangular y siete carreras impulsadas a lo largo del Clásico.
“Solo quería ganar. No quería un MVP. Jugué de esa manera. Gracias a Dios pude aportar para el equipo. Nosotros lo hicimos por Venezuela. Algunos no lo entendieron, pero la camisa decía Venezuela, no Latinoamérica”, destacó el sabanero, refiriéndose a unas declaraciones suyas en la víspera.
Maikel García ligó de 16-8 (.500) en los últimos cuatro encuentros de Venezuela, con dos dobles, un jonrón, tres anotadas y cinco impulsadas. Además, en ese lapso negoció un boleto y se robó dos bases.
“Teníamos que vencer a los mejores y lo terminamos contra Estados Unidos. Hicimos las cosas pequeñas y logramos el campeonato”, agregó.
En el compromiso final, volvió a responder en el momento oportuno al producir la primera rayita del encuentro con un elevado de sacrificio ante el abridor estadounidense Nolan McLean, marcando el camino para la victoria. Su impacto también fue clave en la semifinal frente a Italia, tras conectar un imparable determinante en medio del rally de tres carreras en el séptimo inning, un episodio que terminó inclinando la balanza a favor de la selección nacional.
Maikel García no solo brilló con el bate, sino que mostró su categoría de Guante de Oro y se consolidó como uno de los líderes silenciosos de un equipo que hoy ha hecho historia.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó este miércoles como Día de Júbilo Nacional, no laborable, en ocasión de celebrar que Venezuela obtuvo por primera vez el campeonato del Clásico Mundial de Béisbol, WBC.
Fuente: lvbp.com