Marcha por el salario justo rompió cordón policial

Marcha por el salario justo rompió cordón policial

Sindicalistas y trabajadores venezolanos tomaron las calles este jueves para exigir un aumento salarial inmediato. La protesta marca cuatro años exactos desde la última congelación del sueldo mínimo en el país.

Los manifestantes llegaron a la sede de la Asamblea Nacional. Allí fueron recibidos por una comisión de diputados que prometió atenderlos la próxima semana.

El documento entregado al Parlamento incluye varias exigencias: aumento salarial, libertad para todos los presos políticos y derogación de normas que, según los trabajadores, niegan las contrataciones colectivas, como la Onapre y el memorando 2792. También plantearon reformas a la Ley del Trabajo.

Los trabajadores mantienen la expectativa sobre los nuevos acuerdos petroleros y mineros entre el Gobierno interino y Estados Unidos. El último decreto de incremento salarial ocurrió en marzo de 2022.

Actualmente, el salario mínimo equivale a unos 30 centavos de dólar, complementado con bonos de entre USD 100 y 200. Estos pagos carecen de incidencia en el cálculo de prestaciones sociales o jubilaciones, reseñó AFP.

Expertos privados estiman que una familia necesita unos USD 700 mensuales para costear la canasta básica de alimentos. Esta brecha impulsó la movilización hacia la sede de la Asamblea Nacional.

«¡Amnistía para el salario, liberen el salario ya!», rezaba una pancarta frente al Parlamento. Los trabajadores alcanzaron el edificio tras superar varios cercos de seguridad impuestos por las autoridades.

Cientos de personas clamaban «¡Liberen el salario!, ¡Liberen el salario!» a las puertas de la institución. Hileras de agentes policiales con escudos rodearon el perímetro para contener el avance de la multitud.

«¿Los trabajadores no tenemos el derecho a protestar pacíficamente? ¿No tenemos derecho a alzar la voz y a tomar las calles en nuestro legítimo derecho?», cuestionó Jackeline López, exempleada pública.

López denunció ante la AFP el despliegue de seguridad como una estrategia de intimidación. «Esto es un acto de sabotaje, es un acto deleznable», sentenció la trabajadora durante la jornada.

Las protestas se extendieron simultáneamente hacia varios estados del interior de Venezuela. En Barinas, los manifestantes utilizaron pancartas escritas en inglés para visibilizar sus reclamos internacionales.

«Salary increase now Venezuela» (Aumento de salario ahora Venezuela) destacó entre los mensajes de los obreros barineses. También exigieron «Increase the pension now» (Aumenten la pensión ahora) en sus carteles.

Estas consignas bilingües buscaron captar la atención del presidente estadounidense Donald Trump. Los trabajadores vinculan sus mejoras económicas a la diplomacia y los acuerdos energéticos vigentes.