Plaza de toros Alejandro Campos "Campitos" 

Plaza de toros Alejandro Campos «Campitos»

Hay plazas que guardan el eco de la historia en sus muros, y la Alejandro Campos «Campitos» del Polígono de Tiro en la capital tachirense es, sin duda, una de ellas. Tras una impecable labor de restauración impulsada por Truhan, el coso sancristobalense volvió a abrir sus puertas para albergar un tentadero público de enorme calado formativo y artístico, de la mano de la empresa taurina Fiesta Brava.

En el centro del anillo, el matador tachirense Antonio Suárez dictó una lección de capacidad y estética. Frente a los ejemplares de la casa ganadera de Rancho Grande —dos novillos y dos vaquillas que derrocharon fijeza y transmisión—, Suárez exhibió la madurez de su concepto. Fue un toreo de seda y mando, aprovechando la nobleza de las reses para trazar muletazos profundos que recordaron por qué es uno de los nombres propios del escalafón regional.

El festejo tuvo un cariz pedagógico fundamental bajo la atenta mirada del maestro Gerson Guerrero, director de la Escuela Taurina «César Faraco» de San Cristóbal. Los alumnos, henchidos de responsabilidad, no desaprovecharon la oportunidad de «echar la pierna adelante».

Santiago Guerrero y Hugo Valero Molina lideraron al grupo de aspirantes, demostrando que la cantera tachirense tiene pulso y temple. El resto del alumnado también pudo sentir el calor de las embestidas, resolviendo con solvencia los retos que plantearon los de Rancho Grande en una jornada donde la técnica y el valor fueron de la mano.

Más allá de lo sucedido ante las astas, la noticia también residió en el propio recinto. La plaza del Polígono de Tiro lució sus mejores galas, con un lleno hasta la bandera, evidenciando que el esfuerzo privado de empresas como Truhan, han devuelto a la afición un espacio vital para el fomento de la Fiesta Brava.

En definitiva, fue una tarde de reencuentros: el del torero con su afición, el del alumno con el toro, y el de San Cristóbal con una plaza que se resiste al olvido y apuesta por el futuro.

Por Carlos Alexis Rivera CNP 10746