
Gustavo Garí Altuve: Llamarnos gochos es una ofensa
El gentilicio tachirense fue el tema tratado por el historiador Gustavo Garí Altuve, en el marco de un programa titulado “Tertulias vivenciales de las Bellas Artes del Táchira”, en acto que se realizó en la Biblioteca Pública Central “Leonardo Ruiz Pineda”, donde el ponente destacó que el termino no es una simple connotación, de una habla popular, de lo referente a los nacidos esta tierra, sino que es una identidad regional y afirmación socio política.
Garí Altuve ha estudiado este concepto durante muchos años de investigación en sus roles como cronista de la ciudad, a pesar de que estuvo sólo tres meses en el cargo; como individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira, formando parte de varias varias Sociedades Bolivarianas y su experiencia como asesor aduanero en la frontera colombo- venezolana, donde nace y termina la patria.
“El nombre de Táchira proviene de una tribu del mismo nombre que habitó la región antes de la llegada de los españoles, pero poco a poco fue adquiriendo un significado político durante la provincia de Mérida y una vez que en 1875, cuando se creó la provincia del Táchira, esta categoría se fue afianzando en una identidad regional muy propia, con su cultura muy arraigada, y hábitos muy propios de los que vieron la luz por primera vez en esta región”, expresó Gari Altuve.
El ponente explicó que cuando se habla de gentilicio tachirense, hay que relacionarlo con las cosa maravillosas que hemos hecho en lo político, social, militar y deportivo; en las famosas y apreciadas que son sus costumbres y tradiciones; el prestigio del Ateneo del Táchira, de su música, la Feria Internacional de San Sebastián, la Vuelta al Táchira, el Santo Cristo de la Grita, la Virgen de la Consolación, entre otros atributos.
Y no podía faltar en esta tertulia el termino “gocho”. Para Gustavo Garí Altuve el haber designado la Real Academia Española de la Lengua Española esa palabra relacionándola con los andinos de nuestro país, es una ofensa para nuestro gentilicio y esta nace de una estrategia para descalificar al tachirense por el liderazgo ejercido desde la tribuna política en el siglo pasado, pues 8 de sus presidentes habían sido nativos del Táchira, a más de haber sufrido las dos más grandes dictaduras del siglo XX, la de Juan Vicente Gómez (1908-1935) y la Marcos Pérez Jiménez (1952-1958).
De igual manera señaló Garí Altuve que fueron muchas las campañas de descredito hacia los tachirenses. Una de ellas fueron las cosas horribles que escribió el historiador Manuel Díaz Rodríguez y, la otra fue atribuida políticamente a Rómulo Betancourt, aunque nunca se demostrara. Lo cierto es que en una visita al Club Tenis de San Cristóbal, siendo presidente de la república, durante el brindis, uno de los invitados lanzó la copa al piso en señal de rechazo por quien se había burlado del gentilicio tachirense.
(Daniel Useche . Prensa Hemeroteca Estadal).