Presidente de Francia Emmanuel Macron: «Temo que lo peor está por venir».

Doce horas antes de confirmar su candidatura a su propia reelección como presidente de la República, Emmanuel Macron volvió a sostener una conversación telefónica con Vladimir Putin, llegando a esta conclusión: «Temo que lo peor está por venir».

A primera hora de la mañana del jueves, Jean-Yves Le Drian, ministro de Asuntos Exteriores, hizo esta primera advertencia: «Es muy posible que los peor pueda ocurrir los próximos días». Inmediatamente, un portavoz oficial del Gobierno pidió a los residentes y viajeros franceses que abandonen Rusia «cuanto antes»: las comunicaciones aéreas estarán cortadas o «muy afectadas» como consecuencia de las sanciones internacionales decretadas por la UE.

Consciente que esas advertencia oficiales de su gobierno provocan una reacción automática de inquietud, no solo nacional, Macron volvió a intentar alguna forma de diálogo personal, telefónica, con Vladimir Putin.

A primera hora de la tarde del jueves comenzaron a filtrarse las reacciones muy particularmente alarmantes, tras a ese diálogo.

Macron hizo saber que, a su modo de ver, «lo peor quizá esté por venir». Según el presidente francés, Putin le transmitió «su determinación más firme». El presidente ruso informó al presidente francés que «continuará su ofensiva militar, hasta tomar el control completo de Ucrania».

Según un portavoz oficial de Macron, «Putin se propone incrementar su ofensiva militar, siguiendo sus planes de ocupación completa de Ucrania. Y esos planes solo pueden cambiar si los ucranianos aceptan las condiciones del presidente ruso».

Hasta ayer, Macron ha sido el único dirigente occidental que ha sostenido un diálogo telefónico permanente con Putin, convencido que era y es imprescindible mantener una línea abierta que no ha dado resultados prácticos, hasta ahora.

En primera instancia, Macron intentó convencer a Putin de una «desescalada» basada en las negociaciones a cuatro del Formato Normandía, entre Rusia, Ucrania, Alemania y Francia. Ese proyecto fracasó con rapidez. Siguió un intento de «frenar» al presidente ruso. Proyecto igualmente fallido. Ante la sucesión de fracasos, Macron no se dio por vencido, pero terminó convencido que Putin había «cambiado» y lo había estado engañando.

Tras el inicio de la invasión imperial de Ucrania, Macron no ha cejado en sus intentos de diálogo con Putin. La conversación de la tarde del jueves quizá haya sido la más grave y alarmante. El presidente francés escuchó del presidente ruso unas amenazas militares expresadas con crudeza imperial: «O los ucranianos ceden a mis exigencias, o mis tropas seguirán avanzando».

Los ministros de asuntos exteriores ruso y francés habían intercambiado días antes «amenazas» de uso del sable nuclear. A la primera advertencia rusa, Le Drian respondió de este modo: «Putin no debiera olvidar que Francia también es una potencia nuclear». Durante los años 60, 70 y 80 del siglo XX, la disuasión nuclear tuvo un efectivo disuasivo muy eficaz. Lanzando una ofensiva militar por tierra mar y aire, contra Ucrania, mintiendo a la comunidad internacional, Putin se comportó como Hitler, entre la ocupación parcial de Austria, la Conferencia de Munich y el inicio de la invasión de Polonia, entre 1938 y 1939. Iniciado el intento de ocupación completa de Ucrania, Putin ha confirmado a Macron su «determinación». «Lo peor puede estar por llegar», estima el presidente francés

Fuente: www.abc.es