El Táchira sigue adelante con sus ciudadanos honestos y trabajadores, que emprenden un camino de trabajo y desarrollo social en medio de la tragedia humanitaria de Venezuela y la grave crisis de la pandemia del coronavirus.

La crisis que generan las graves fallas de servicios públicos comienzan con los apagones, fallas en el suministro de agua potable, sin el gas para cocinar, otros se arrodillan ante los altos precios de la gasolina y la gran mayoría padece el pésimo servicio de Cantv, para el internet, telefonía y telefonía móvil que es practicamente inservible y con tecnología de hace 20 años.

Con todos estos factores en contra los tachirenses, sobreviven día a día en todas las comunidades que reclaman mejoras a estos servicios básicos para vivir tranquilos.

 

 

El azote de los ataques contra los ciudadanos aumenta cada día más, el servicio eléctrico es interrumpido en horas de la mañana, tarde, noche y madrugada, como factor agregado esta la grave falla de servicio que incluye las bajas y altas repentinas, intempestivas e imparables de fluido que daña los equipos eléctricos y maquinaría de las empresas y compañías del estado.

 

 

Las fallas de energía eléctrica en Táchira y Venezuela son producto del destrozo al que sometieron a la recordada empresa, Cadafe y Corpoelec donde no hubo inversión, despidieron la mano de obra calificada de ingenieros, administradores, técnicos y obreros para contratar sujetos del Psuv y familiares de individuos vinculados al gobierno en los recientes 20 años y ocasionaros el destrozo total de la empresa.

Ahora contar con agua potable es un dadiva de individuos que tienen en Hidrosuroeste más de 20 años con reiteradas denuncias en su contra y sin investigación alguna para reparar los daños contra los ciudadanos.

Con todos estos factores en contra, los ciudadanos que tienen que atender a pacientes con enfermedades crónicas, terminales o de covid-19, se aferran a su derecho a pensar y soñar con un futuro mejor que cada vez más parece inalcanzable, porque no hay tratamientos médicos y sus familiares padecen la crisis generada hace 20 años desde la llegada al poder de quienes hoy están a cargo.

Las denuncias son múltiples y las soluciones nunca llegan, pero, la esperanza sigue de ver una luz y poder navegar para estar informados sin censura y persecución, aseguran los ciudadanos.

Said Cárdenas CNP 13868

@saidmoanack